Robótica en CES 2019: humanoides al servicio del cliente, “robots emocionales” y exoesqueletos

De todas las formas y tamaños, están presentes en la feria de tecnología. Cómo son los modelos más destacados, cuáles son sus funciones y quiénes son sus destinatarios

Robots al servicio del cliente, una de las tendencias en CES 2019 (iStock)

Robots al servicio del cliente, una de las tendencias en CES 2019 (iStock)

 Humanoides o no, cada vez más los robots forman parte del gran evento de tecnología CES. Compañías asiáticas, principalmente, apuestan a la robótica y presentan modelos con varios fines.

Para atención al cliente o asistencia a humanos (como el caso de los exoesqueletos u otros dispositivos que sirven para cuidado de adultos mayores, por ejemplo), es fácil encontrarlos en los 260.000 metros cuadrados de la feria. Infobae destaca los modelos que más llaman la atención.

Cruzr, robot de servicio

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Desarrollado por la empresa china Ubtech, basado en la nube, tiene un año y medio de “vida” y en CES se han presentado sus actualizaciones de software. Diseñado para el servicio al cliente, su fuerte es el trabajo en restaurantes.

Funciona como un camarero: puede recordar la ubicación de las mesas y tomando pedidos de los clientes que le pueden hablar al robot. El menú puede ser elegido desde su pantalla.

Cruzr tiene conectividad 4G LTE, dos puertos USB y dos puertos HDMI, entre varias especificaciones. Pesa 45 kilos y utiliza software de reconocimiento de voz de la propia compañía. Tiene brazos y manos móviles, y también puede bailar.

Cruzr, robot chino para servicio al cliente

Cruzr, robot chino para servicio al cliente

Al momento, puede tomar una orden en un restaurante o en una tienda, pero no puede servir el pedido o tomar elementos con sus brazos. Es un modelo similar, en sus funciones, al robot Pepper de la compañía Softbank.

Cruzr ya está disponible en Asia y Europa, y se lanzará en 2019 en Estados Unidos.

Bot Care, para el cuidado de la salud

Bot Care (AP)

Bot Care (AP)

Al final de su conferencia en CES, Samsung sorprendió con la presentación de Bot Care, un robot especialmente diseñado para el cuidado de la salud. Como los asistentes inteligentes, puede reconocer la voz y responder a diversas preguntas o consignas.

Asimismo, si se le coloca un dedo en su cara (es decir, la pantalla), puede medir la presión arterial, el ritmo cardíaco, la respiración y el estado de sueño del usuario. Inclusive, puede recordarle a una persona tomar un medicamento.

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También puede funcionar para asistir a la persona de forma remota,  a través de videollamadas. Asimismo, entrega al usuario series de ejercicios para realizar o transmitir música.

Lovot, un “robot emocional”

Lovot, un “robot emocional”

Lovot, un “robot emocional”

Podría entrar en la misma categoría que Aibo, el perro-robot de Sony. Este dispositivo, una especie de “robot de peluche”, pertenece a la startup japonesa Groove X. Su creador, Kaname Hayashi, ha desarrollado un dispositivo que algunos llaman “robot emocional”.

En efecto, su nombre es una combinación de las palabras love (amor) y robot. Reconoce voces, tiene sensores para evitar caídas y choques, y puede fijar la mirada, parpadear y emitir sonidos.

Pesa 3 kilos, se desplaza a través de ruedas y con sus sensores puede hacer un mapa del hogar y regresar a su base de carga. Se pueden personalizar sus ojos y ropa.

Usa inteligencia artificial para interactuar con su entorno. Principalmente está diseñado para imitar el afecto de sus usuarios, a quienes puede seguir, como una mascota, mientras hacen diversas tareas.

A través de su cámara, puede servir también para monitorear bebés o como  vigilancia del hogar.

Exoesqueletos

Exoesqueleto de LG

Exoesqueleto de LG

Robots pueden ser también los exoesqueletos que asisten a los humanos en diversas tareas. Están presentes en la feria a través de diferentes fabricantes y tienen varias funcionalidades, como asistir a una persona para que pueda levantar más peso sin esfuerzo físico, o ser un complemento clave en el cuidado de la salud.

En el caso de LG, se destaca el modelo CLOi SuitBot, que presenta actualizaciones. Sostiene la cintura y aumenta la potencia muscular, para que el usuario reduzca el riesgo de lesiones y fatiga cuando realiza esfuerzos.

Permite una extensión de 50 grados y una flexión de 90 grados de la cintura. Se activa cuando la persona se dobla en un ángulo de 65 grados, y se desconecta cuando el usuario se para. Funciona con una sola carga durante cuatro horas y se carga en una.

Por su parte, Samsung presentó a Gems, un exoesqueleto pensado, especialmente, para adultos mayores. Les permite estar más balanceados y estables, y los asiste al caminar. Les reduce un 23% la energía que usan para moverse, y los acelera un 20% , ayudándolos, por ejemplo, a subir y bajar escaleras.

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Si un perro llama a tu puerta, ábrele porque puede ser el mensajero

 

Si un perro llama a tu puerta, ábrele porque puede ser el mensajero

El CES es muchas veces un evento de visiones y avances que en numerosas ocasiones no acaban de convertirse en realidad. Pero son primeros pasos que ponen el foco sobre un desarrollo en marcha que unos años más tarde acaba por convertirse en producto final.

Igual ocurre con el sistema de reparto de paquetería en ciudad que ha pensado Continental. Solo diremos que quieren usar a perros-robot.

Un vehículo autónomo cargado de perros-robot

Muchos han sido las propuestas de diferentes marcas para mostrarnos de qué manera podrían llegar los paquetes a la puerta de nuestra casa. Desde el mensajero de Amazon que puede entrar a casa hasta lo más repetido, drones. Pero nunca nos habíamos imaginado que a una compañía se le ocurriría la idea de usar perros-robot como empleados de una empresa de mensajería.

Para la entrega de productos en la puerta de casa Continental ha pensado en perros autónomos y eléctricos. Los robots no acudirán desde la oficina correspondiente a tu casa por sí mismos. De llevarlos a determinadas zonas de reparto se encargaría el Continental Urban Mobility Experience (CUbE).

vehículos continental

Ese vehículo, también autónomo, haría las labores de transporte de los perros tanto en la recogida de los almacenes como en las zonas de reparto final, donde el CUbE abriría sus puertas para dejar libres a los canes robóticos en las zonas determinadas previamente. La idea de Continental es que los perros tengan que recorrer como máximo un kilómetro y medio a pie.

Quizás en unos años no sean perros los que nos traigan paquetes a casa, pero sí que es más probable que algún tipo de robot o plataforma de movilidad autónoma sea la encargada de ello.

La competencia de Glovo es un robot autónomo que irá por la acera para evitar atascos

 

La competencia de Glovo es un robot autónomo que irá por la acera para evitar atascos

Ni un mensajero de Glovo o de ninguna otra empresa similar ni tampoco particulares montando su propia empresa entregando paquetes de Amazon. Parte de los pedidos de comida que Postmate realizará a partir de ahora en las más de 500 ciudades donde opera, los entregarán robots autónomos listos para optimizar sus rutas y que el pedido llegue lo antes posible.

Usando las aceras para llegar antes que Glovo y similares

Tras unas primeras pruebas de entrega por medio del robot StarShip, que en sus primeras fases de prueba eran controlados por humanos, Postmates ha presentado su propia solución de entrega autónoma de pedidos con ayuda de robots.

Serve, que así es como se ha bautizado al nuevo robot de Postmates, es un modelo autónomo capaz de transportar pedidos con un peso de hasta 22 kg. Es un modelo eléctrico con base de recarga en las instalaciones de entrega, y con una autonomía de casi 50 km.

Además de tratar de optimizar tiempos de entrega al evitar atascos usando las aceras, Serve contribuirá a una reducción de las emisiones en la ciudad provocadas por el reparto con vehículos de combustión

El robot es completamente autónomo en la docena de entregas diarias que está previsto que sea capaz de gestionar. Para conseguir su objetivo de vale de sensores LIDAR similares a los de los coches autónomos, los cuales gestiona el procesador Xavier de Nvidia.

En el diseño del robot se ha tenido en cuenta que disponga de elementos visuales y luminosos para realizar indicaciones de maniobras. También cuenta con una pantalla táctil para ponerse en contacto con sus gestores y que éstos tomen el control a distancia.

El por qué de usar este tipo de dispositivos para el reparto lo encontramos en la optimización de los tiempos de entrega. Aunque vaya a la velocidad de un mensajero a pie, para sus desplazamientos usará la acera, por lo que tendrá más margen de maniobra en los dos sentidos de una calle y podrá evitar atascos. Serve será probado por ahora en Los Ángeles.

Este robot desactiva bombas con una mano que controla y “siente” el operador responsable

Este robot desactiva bombas con una mano que controla y "siente" el operador responsable

Tras pasar hace unos meses las pruebas y test previos del ejército de Reino Unido, los primeros robots T7 están listos para empezar a desactivar bombas en situaciones complejas. Lo harán con una peculiaridad única: su brazo robótico ofrece respuesta háptica avanzada al operador responsable de evitar que una bomba explote sin control.

Respuesta “háptica” para mayor precisión y seguridad

El ejército de Reino Unido ha recibido los primeros cuatro robots Harris T7 que forman parte del pedido de 56 robots que ha realizado a la compañía. Estos robots, que cuestan cada uno sobre el millón de euros, vienen preparados para mejorar la desactivación de explosivos con máxima seguridad en todas las situaciones.

El punto diferenciador de este Harris T7 está en su brazo robótico con seis grados de libertad. La mano robótica en la que acaba ese brazo estrena tecnología para ofrecer una respuesta háptica al operador que está manejando el robot. Ese feedback táctil lo obtiene directamente en la empuñadura con la que controla el brazo del robot.

T7 Multi Mission Robotic System 01

El control que el operador tiene del escenario donde está trabajando el robot se alimenta también de las dos cámaras de alta definición que incluye. Una de ellas está situado sobre el brazo robótico, mientras que la general es de tipo PTZ, capaz de rotar tanto en vertical como en horizontal al tiempo que hace zoom de manera manual o automática. También incluye seguimiento de objetos.

El robot, con un peso de más de 300 kg, es capaz de desplazarse a una velocidad máxima de 6,5 km/h, y sus baterías le otorgan una autonomía de más de 8 horas de trabajo continuado. El trabajo de campo lo puede realizar en lo más diversos terrenos

https://youtu.be/5zX2LwiT0xA

El robot de “mirada de cachorrito” definitivo es Lovot y viene de Japón para amarte y ser amado por ti

El robot de "mirada de cachorrito" definitivo es Lovot y viene de Japón para amarte y ser amado por ti

Japón es maravilloso, empezamos muchos artículos así y los que quedan, porque no es para menos. Ya no sólo es todo lo que vamos viendo en torno a los Juegos Olímpicos o ese maravilloso mundo de sus inodoros, son creaciones como Lovot, el robot diseñado solamente para ser amado, como ya insinúa su nombre.

Se escapa así de esas leyes no escritas sobre la tecnología y la robótica, aquello de que su deber sea hacer nuestras tareas más exigentes o nuestra vida más cómoda. Lovot nace con pelaje y con la única misión de que lo ames y que crees un vínculo afectivo con él. Tal cual.

Lleno de sensores para sentir tus abrazos

Creado por Kaname Hayashi, ya implicado en el desarrollo del robot Pepper, se trata de un robot de unos 50 centímetros de altura, con un motor y ruedas para que pueda perseguirnos por casa. Todo eso, como hemos dicho, bajo un manto de pelaje al más puro estilo peluche de cría de pingüino, de búho o algo así como un cachorro de perezoso, incluso.

Dispone de un altavoz para “hablar” a su manera (una especie de maullido y trino remezclado), pero nada que ver con la interacción con Alexa o alguno de los asistentes virtuales actuales. Repetimos: no nos va a facilitar ninguna tarea, ni a ser un centro domótico, ni siquiera a ponernos música: Lovot está creado para amar y ser amado.

Eso sí, incorpora tres cámaras (profundidad, temperatura y una de angular de 180 grados) para mapear y navegar por el entorno. Es capaz de almacenar más de 1.000 personas para “recordarlas” y puede reconocer más de 100 personas al mismo tiempo.

Sus ojos contienen seis capas gráficas para crear ese movimiento ocular y dispone de una serie de sensores que le permiten desplazarse de manera autónoma. Según su creador con éstos alcanza un nivel de autonomía y cognición esperado en una mascota pequeña, con “un nivel de inteligencia algo por encima del de un hámster”, según especificaba Hayasi a Bloomberg.

Lovot 03

Pesa unos 3 kilogramos y su cuerpo está recubierto de más de 50 sensores para detectar tacto y presión (no hay que escatimar en sensores cuando se trata de detectar abrazos). Además , para que no sólo sea suave, sino que además esté calentito, la temperatura que generan sus circuitos se deriva a la superficie de Lovot, de modo que alcanza una temperatura algo mayor a la media humana.

Dispone de una batería de litio que según la web del producto da para 45 minutos, con un tiempo de carga de 15 minutos. Se mueve a unos 2-3 kilómetros/hora y dos procesadores de cuatro y seis núcleos, con 8 y 4 GB de RAM.

¿Quién dijo que amar y ser amado fuese barato?

¿Os ha conquistado Lovot tanto como a nosotros? ¿Se os ha puesto la mirada con chiribitas a lo manga viendo y oyendo a Lovot en los vídeos de muestra? Entonces más vale que vayáis ahorrando, sobre todo si os dan un aguinaldo navideño, porque la unidad de Lovot sale a 3.000 dólares, con la posibilidad de un pago mensual de 90 dólares mensuales.

Habrá que esperar además hasta finales de 2019 para su distribución, así que nos queda un año para empezar a verlos en los hogares (que puedan permitirse este coste por el amor de un robot). La compañía planea empezar las ventas en Japón, enfocada según transcribía Bloomberg en mujeres (curioso) y gente mayor.

Lovot, el robot que genera afecto y ayuda a vencer la soledad

Su nombre procede de la combinación de los términos “Love” y “Robot”. Saldrá a la venta en 2019 a un precio de más de US$ 5.200

Uno de los responsables del androide Pepper, Kaname Hayashi, presentó su nueva apuesta por la robótica emocional, Lovot, un aparato que aspira a convertirse en un nuevo compañero para el ser humano y solucionar el problema de la soledad.

En una rueda de prensa en Tokio, Hayashi reveló a los periodistas el prototipo de su nueva invención, que emula a robots tan famosos como BB8 de la saga Star Wars y el gato del futuro Doraemon, y saldrá a la venta en 2019.

Su nombre procede de la combinación de los términos “Love”, amor en inglés, y “Robot”, y nace con el objetivo de “despertar sentimientos de amor” y crear un vínculo afectivo con su dueño.

Es tímido cuando conoce a alguien nuevo, reconoce las voces habituales y le encantan las muestras de cariño. Con apenas la capacidad de interacción de un bebé o una mascota, Lovot no es útil ni trabaja para las personas, pero supone una presencia “reconfortante”, según su creador.

A pesar de sus limitadas funciones está equipado con avanzada tecnología: cuenta con sensores en 20 lugares que evitan que choque o caiga, tiene una temperatura similar a la de un ser humano y es sensible al tacto.

También puede emitir sonidos a través de cuerdas vocales artificiales y sus ojos que le permiten fijar la mirada, parpadear, y reconocer las emociones del interlocutor.

Lovot no tiene tantas funciones como Pepper, el famoso humanoide desarrollado por un equipo liderado por Hayashi, que fue comercializado como el primero capaz de comunicarse e interpretar emociones humanas y se utiliza en todo Japón como asistente en los comercios.

Durante tres años, y tras acabar en el proyecto Pepper y fundar su propia compañía, Groove X, Hayashi trabajó en el desarrollo de una tecnología que supla las necesidades afectivas de las personas. “No puede ayudarte, ni solucionar nada, pero puede estar muy cerca de ti”, dijo durante la presentación.

Pensado para convertirse en un robot familiar, solo pesa tres kilogramos, circula en ruedas a una velocidad de dos o tres km/h, es capaz de hacer un mapa de casa y vuelve a su “nido”, o lugar de carga, cuando se le está agotando la energía.

Además, según explicó su creador, Lovot está diseñado para que “su dueño le coja cada vez más cariño”, por lo que es posible personalizar el color, aspecto de los ojos, e incluso ropa, algo que en particular “le pone contento”, comentó Hayashi.

Disponible para reservar a partir del día de su presentación, el 18 de diciembre, la compañía Groove X espera sacar Lovot al mercado en otoño o invierno de 2019, en formato de pareja, es decir, con dos unidades del robot por cada venta.

El precio de cada pareja se situará sobre los 4.600 euros (más de 5.200 dólares), mientras que aquellos que deseen un solo Lovot tendrán que esperar a 2020, cuando se venderá por unos 2.700 euros. Además del precio de compra, el dueño tendrá que pagar una tarifa mensual de mantenimiento.

Aunque será comercializado como máquina de compañía, la cámara que integra permite a Lovot enviar imágenes de la casa al dispositivo móvil del dueño, por lo que puede realizar funciones de vigilancia.

Este no es el primer robot que ha sido lanzado al mercado con el objetivo de convertirse en una nueva fuente de calor para los humanos, y cuenta con menos funciones que sus predecesores, pero para Hayashi el interés de los inversores recae en sus posibilidades para convertirse en “una nueva industria”.

Según el inventor, por primera vez, la robótica y la inteligencia artificial se fusionan para incidir en “lo emocional” y no “buscar la productividad”, algo que interesó a muchas compañías.

“Lovot no habla, ni atiende a nadie en una tienda. Comparado con anteriores robots, ni siquiera incluye aplicaciones”, precisó el inventor, y aseguró: “Yo busco algo que esté cerca de las personas”.

Hacer públicos o no los avances en inteligencia artificial: los científicos no se ponen de acuerdo

Hacer públicos o no los avances en inteligencia artificial: los científicos no se ponen de acuerdo

El Machine Intelligence Research Institute (MIRI) de Berkeley, una destacada institutción científica en el campo de la inteligencia artificial, se ha convertido en la primera en dejar de publicar todos sus hallazgos y en optar por una política de “investigación no revelada por defecto”:

“La mayoría de los hallazgos realizados dentro del MIRI permancerán a nivel interno, a menos que haya una decisión explícita de publicar esos resultados”.

Hoy en día, se suele asumir que la publicación de los resultados de las investigaciones científicas -con el objetivo de que puedan ser consultados, citados y reproducidos por otros expertos- es uno de los pilares básicos de la ampliación del conocimiento humano.

En ocasiones, se promulga incluso que el acceso a los mismos sea totalmente abierto, desde la convicción de que todo conocimiento es un bien común que debe ser puesto al servicio de la sociedad.

Pero, ¿y si el bien común de la sociedad exigiera, precisamente, que dichos resultados jamás se hicieran públicos? Actualmente ya existen diversos campos del saber, como la investigación nuclear, militar y de inteligencia, que mantienen sus conclusiones en secreto.

¿Empezará, acaso, a sumarse el sector de la inteligencia artificial a esta selecta lista?

“Los ingenieros no son filósofos”

Brent Hecht, profesor de computación en la Univ. Northwestern, es coautor de un documento de la Association of Computer Machinery, que propone reflexionar acerca del modo en que los investigadores deberían enfrentarse a las consecuencias negativas de sus investigaciones; y resume así la situación actual del debate:

“Un principio muy importante de la comunidad informática es que la apertura constituye un bien fundamental. [Pero] los acontecimientos recientes han hecho que mis colegas y yo empecemos a cuestionar dicho principio”.

Según los autores del documento de la ACM, existe “un grave y vergonzoso lapso intelectual” entre las perspectivas positivas de los investigadores sobre su propio trabajo y la realidad. Esta última nos recuerda constantemente que muchos de los grandes avances en el campo de la inteligencia artificial pueden ser utilizados con fines poco éticos por gobiernos, grandes compañías o terroristas.

Hetch defiende, pese a todo, que todo trabajo científico potencialmente negativo debería publicarse, siempre y cuando el mismo aborde soluciones a los posibles efectos dañinos.

Pero cuando su documento se debatió en Hacker News, hubo quien defendió que “los ingenieros no son filósofos y no se debe esperar que lo sean, no tenemos las herramientas para hacerlo”.

Jack Clark, director de estrategia e investigaciones de OpenAI, reconoce que implantar la apertura selectiva de hallazgos en IA retrasaría el ritmo de los mismos, pero que no puede anteponerse por sistema el progreso científico a la estabilidad social. La propia OpenAI ya indica en su carta de constitución que confían en “que las preocupaciones de seguridad y protección reduzcan nuestra publicación tradicional en el futuro”.

Además, en palabras de Clark, “es útil que una organización de investigación de IA haya dado este paso, aunque sólo sea para que proporcione datos a la comunidad sobre cuáles son las consecuencias de dar dicho paso”.

La investigación en IA entendida como ‘notas en sucio’

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En los últimos años, el MIRI ha recibido financiación por parte de magnates como Elon Musk o Peter Thiel, que se han destacado por denunciar el lado oscuro de la inteligencia artificial, lo que puede haber influido en su decisión.

Nate Soares, director ejecutivo del MIRI, trata de justificar su nueva política en el documento “Nuestras nuevas direcciones de investigación“. En el mismo expone la “versión breve” de su explicación, afirmando lo siguiente:

“Del mismo modo en que los diarios de Faraday no son tan útiles [para el investigador promedio] como las ecuaciones de Maxwell, no creemos que sea útil intentar compartir un gran número de pensamientos medio confusos con un grupo amplio de personas”.

Maxwell siempre atribuyó sus fundamentales avances en el estudio del electromagnetismo al estudio de los diarios de Faraday, extensos escritos a veces confusamente redactados por no haber estado en ningún momento más que al uso personal.

Quizá la investigación en inteligencia artificial necesite también unos años de ‘notas en sucio’ antes de poder ofrecer conclusiones seguras al público.

Este brazo robótico nos da de comer de forma autónoma para que nosotros sólo nos preocupemos de socializar

Este brazo robótico nos da de comer de forma autónoma para que nosotros sólo nos preocupemos de socializar

“Un sistema de alimentación centrado en la experiencia social”

Se trata de un invento por demás curioso, ya que según sus creadores la mayoría de los avances tecnológicos se centran en la preparación de alimentos y no en la experiencia de consumirlos. Según explican, ‘Arm-A-Dine’ fue diseñado para aumentar la experiencia social de comer, un “sistema de alimentación para dos personas que se centra en una experiencia de alimentación compartida”.

Y es que lo atractivo de esto es que sería capaz de alimentar tanto al portador del robot como a su acompañante en la mesa. ‘Arm-A-Dine’ consiste en un chaleco con un brazo robótico, el cual está equipado con un sistema de reconocimiento facial a través de un smartphone, el cual ayudaría a determinar si la persona está lista para recibir el alimento.

Dicho sistema de reconocimiento facial se basaría en las expresiones en el rostro, si sonríe, el brazo le ofrecerá comida; si por el contrario, la persona expresa descontento, el brazo sabría que esa persona no desea alimento en ese momento.

Según sus responsables, ‘Arm-A-Dine’ es una respuesta ante una creciente “epidemia de soledad“, la cual estaría provocando que las personas coman acompañadas de sus smartphones y eviten la interacción con otras personas, y es que, aseguran, comer es y debe ser un evento social.

‘Arm-A-Dine’ es apenas un prototipo y hasta el momento no hay planes de comercialización, por ello su funcionamiento es básico, por lo que el brazo robótico tiene movimientos limitados y sólo es compatible con algunos alimentos, además de que está programado para detenerse a diez centímetros de la boca del usuarios por seguridad.

Lanzan al espacio impresora 3D que recicla plástico

Lanzan al espacio impresora 3D que recicla plástico

La primera impresora 3D capaz de reciclar plástico fue lanzada a la Estación Espacial Internacional. La máquina, conocida como Refabricator, demostrará la capacidad de convertir los residuos de plástico y piezas previamente impresas en 3D.
Refabricator se encuentra entre varias toneladas de carga, incluidos suministros de tripulación y experimentos científicos, que se lanzó en la nave espacial Cyropnus el 17 de noviembre. De acuerdo con la NASA esta tecnología podría resultar útil para futuras misiones de exploración a la Luna y Marte.
En 2014 la NASA hizo importantes avances para la fabricación en el espacio que es vital para la exploración del espacio profundo al imprimir herramientas. “La estación espacial es el terreno de prueba ideal para esta importante tecnología”, dijo Niki Werkheiser, gerente de In-Space Manufacturing en el Centro Marshall de Vuelos Espaciales de la NASA. Agregó que “los miembros de la tripulación espacial están ayudando a hacer descubrimientos para beneficiar a los seres humanos mientras prueban la tecnología, los sistemas de soporte vital y los avances médicos que permitirán la exploración espacial de larga duración, por los humanos”.

Diagnósticos en el WC: Retretes con IA podrían detectar enfermedades analizando nuestros deshechos

Diagnósticos en el WC: Retretes con IA podrían detectar enfermedades analizando nuestros deshechos

La Inteligencia Artificial es un elemento cada vez más omnipresente en nuestras vidas. Tanto, que a veces pareciera que ni en el aseo estamos a salvo de su escrutinio… y no hablamos de las conversaciones que podamos mantener con Siri por falta de etiquetas de champú que centren nuestra atención.

Y es que si Sanjay Mehrotra, director ejecutivo del fabricantes de semiconductores Micron Technology, tiene éxito en sus planes, la IA tendrá un ámbito de actuación mucho más íntimo para nosotros, el de ahorrarnos visitas al médico gracias a retretes inteligentes capaces de escanear de forma constante nuestros deshechos y dar la voz de alarma en caso de detectar alguna enfermedad.

O mejor dicho, alteraciones en los patrones de su composición que puedan vincularse a una enfermedad. Porque la propuesta de Mehrotra va más allá de la mera presencia de sensores que generen datos en bruto (ya existen desde 2015, en Japón, inodoros capaces de medir el flujo de orina del usuario): lo que aquí se propone son dispositivos con la capacidad de identificar las sutiles señales (diferentes en cada persona) que podrían ser un indicador de algo más grave. Nuestro retrete se convertiría así por sí mismo en una herramienta de diagnóstico.

Un ejemplo de medicina de precisión

“La medicina va camino de convertirse en medicina de precisión”, afirmaba Mehrotra en la conferencia que impartió en el evento tecnológico Techonomy 2018 que se clausuba ayer en San Francisco (Estados Unidos), en referencia al cada vez más popular concepto referido a la adaptación de los tratamientos médicos a las características individuales de cada paciente.

Pensemos que los análisis de heces y orina ya se usan con frecuencia como método de detección de toda clase de dolencias (de infecciones estomacales a la diabetes, pasando por varias enfermedades de transmisión sexual), así que bienvenida sea toda la tecnología que nos permita evitar ese embarazoso momento en el que nos vemos obligados a sacar el botecito de marras en los pasillos de un centro de salud (por no hablar de la recolección de las muestras). Mucho mejor que sea nuestro retrete quien se encargue de enviar los datos a nuestro médico de cabecera en caso de ser necesario, como plantea Mehrotra.

Gato y caja de arena

En realidad, esta revolucionaria tecnología ya estaba disponible para nuestras mascotas antes que para nosotros: Sharp Corp presentó en junio una caja de arena inteligente para gatos, capaz de analizar la composición de su orina y realizar un seguimiento de su peso comporal, siendo capaz de aplicar la IA a la hora de vincular la evolución de ambos factores. Este dispositivo, disponible por poco más de 200€, permite enviar al smartphone del propietario un informe de salud diario de hasta tres mascotas.

Vía | CNET